Camino


Cuando los sueños no nos dejan dormir,
cuando las manos se llenan de tierra

cuando las lágrimas son tan infinitas,
(y el mar parece un charquito apenas)

allí aparecen ellas ...

mujeres de vientres plateados,
que palpitan y respiran,
mujeres de sal y especias,
de miel y canela,

mujeres de leche en pecho,
mujeres que canturréan,

una hoguera que se enciende
una memoria que despierta
una mano junto a la otra
un camino que comienza.

A Nahuel y Valeria.
A todas las mujeres que me acompañan en el presente.
A los hombres de fuego, raíz y urucungo.

Gracias.